El lunes avanzaba lento, como si alguien hubiera ajustado el tiempo para que la tensión dentro del pecho de Valentina durara un poco más.
Después del fin de semana que compartió con Matteo, no había vuelto a hablar con Alejandro, ni con Dante. Al menos pudo descansar sin preocuparse tanto en esos días antes de volver a su rutina.
Con un suspiro, se concentró únicamente en trabajar… Intervenciones, consultas, llamadas, revisión de informes, cualquier cosa que la mantuviera lejos de ambos hombre