17. Directo a una trampa
Pov Edana
Regresé a la habitación donde todo el ruido y las órdenes gritadas se escuchaban amortiguadas a través de las paredes.
Me paré frente a la ventana, observando la manada; las calles ya casi desiertas, solo con los guerreros en estado de alerta.
La tensión se sentía en el aire, cargada de una anticipación peligrosa contra un enemigo del que yo nunca había escuchado hablar.
Samara dijo que eran peores, más crueles, pero nada más.
Me giro para verla sentada en el único mueble de