16. Ataque
Pov Kaelor
Había tenido que salir a correr, a despejarme, dejando a Cyrus al control mientras se internaba más profundo en estos bosques.
Era la única forma de quemar toda la tensión que sus palabras provocaron, de sacar todo eso que nos quemaba por dentro.
Algo furioso me arañaba el pecho al pensar en Edana en otra maldita cama, con otro macho que no fuéramos nosotros.
Cyrus gruñó bajo, esquivando árboles con una velocidad casi imposible, ahuyentando cualquier animal de este bosque.
Pero