Evadne
Esto tiene que ser una mala broma del destino. Mi corazón revolotea como un tonto enamorado dentro de mi pecho al escuchar las palabras de Théo. Por fin, lo que tanto había soñado se hace realidad, pero ahora… la vida misma me impide aceptar su propuesta. No puedo estar a su lado sabiendo que me quedan los meses contados, mucho menos actuar como la esposa que siempre debí ser.
No sé qué bicho le picó, ni por qué ahora repentinamente quiere intentar tener una relación real conmigo, pero s