Mundo de ficçãoIniciar sessãoImhotep continuó su discurso, su voz se elevaba. Habló de la necesidad de la unidad, de la pureza del espíritu, de la erradicación de los elementos que pudieran desviar a Egipto de su destino divino. Sus palabras eran un llamado a la acción.
Ahmose apretó la mano de Nefertari con más fuerza. La tensión en el atrio aumentaba, aunque muchos no sabían exactamente por qué. Nefertari sintió la determinación en el agarre de Ahmose, la promesa de que él la protegería. Y ella a s







