Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl Templo de Isis se alzaba con una gracia más sutil que la imponente grandiosidad del Templo de Amón. Sus paredes, adornadas con delicados relieves que representaban a la diosa de la magia y la maternidad, irradiaban una atmósfera de calma y serenidad. Nefertari llegó discretamente, acompañada solo por Baketamon, sintiendo un alivio inmediato al pisar un lugar que prometía un respiro de la sofocante formalidad de la corte.
Serket la esperaba en un pequeño patio interior,







