Mundo ficciónIniciar sesiónAl regresar al palacio, Nefertari se sintió aliviada al encontrar a Ahmose en sus aposentos, terminando de revisar unos pergaminos. La luz del atardecer llenaba la habitación.
—Ahmose —dijo Nefertari.
Él levantó la vista. —Mi amor. ¿Cómo fue tu día?
Nefertari se acurrucó contra su pecho. —Fue… diferente. Fui al mercado.
Ahmose la miró con sorpresa. —¡Al mercado! ¿Disimulada?
Ella asintió.







