Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn una cámara lateral del Templo de Amón, un lugar olvidado por la mayoría, donde el eco de las oraciones nunca llegaba, Imhotep se encontró con Kamilah. La estancia era pequeña, apenas iluminada por una lámpara de aceite que proyectaba siluetas distorsionadas sobre los relieves descoloridos de dioses menores.
Imhotep se hallaba de pie, observando a Kamilah con una intensidad que habría intimidado a cualquiera. Pero la joven doncella, con su rostro impasible y sus ojos fijos






