Mundo ficciónIniciar sesiónEl mensajero se inclinó profundamente ante Imhotep. —Será entregado el mensaje, mi señor. Sin falta.
—El mensaje es simple —continuó Imhotep, su mirada se perdió en la penumbra de la tienda, como si ya viera las reacciones en el lejano palacio—. Declaro que la "nueva era" de Menfis ha corrompido el corazón de Egipto. Que sus "nuevas ideas" han socavado la fe. Que sus "proyectos de caridad" son solo una distracción de la verdadera devoción. La plaga que ha profanado el Templo






