Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa noche caía pesadamente sobre el campamento improvisado a las afueras de Menfis, un hervidero de tiendas de lona oscura, fogatas parpadeantes y el murmullo constante de cientos de hombres. El aire olía a sudor, a metal frío y a la promesa de la guerra. En el corazón de ese caos organizado, una tienda más grande, de lona negra y sin insignias, se mantenía en un silencio sepulcral. Dentro, Imhotep se erguía. Esperó impasible la llegada de su invitado.
La entrada de la tienda






