Vanessa.-
Mi cuerpo estalló en mil fragmentos sintiendo el más exquisito orgasmo sintiendo el rugido primitivo de Leandro con su cuerpo debajo del mío, nuestras respiraciones intentaban conseguir su ritmo normal.
— Este tipo de negocios sí que me gusta –Jadeando y con sus manos aún sobre mis pechos los acariciaba mientras sonreía.
— A mí también, resultaste ser muy bueno –Mis uñas se clavaron sobre su pecho bronceado.
— Aún no me dices que es lo que debo hacer y en qué te voy a apoyar
— Vas a s