Daniel.-
Ahora resulta que me he convertido la pera de boxeo de la familia Doman, solo falta que Eliana también me golpee, voy directo a la cocina para ponerme hielo, cuando llego veo a Derek solo con un pantalón de chándal, un helado y sirope de caramelo en la mano, lo interesante es que no le veo en la mano una cuchara y sonriendo con picardía, se gira y al verme se le borra la sonrisa.
— Pero ¡¿Y ahora quién te golpeó?! –Preguntó dejando sus cosas en la encimera se acercó al refrigerador sac