Evan ingresó al dormitorio y fue directamente hacia su prometida. La envolvió en sus brazos desde atrás, descansando la cabeza en su espalda.
—Al fin este día se está haciendo realidad.
Abbey no respondió y Evan se asustó. Sin embargo, ¿porqué estaba tan flaca? Solo era prácticamente huesos. Y su aroma...¿cambió de shampoo?
—Pequeña angel...
No tuvo contestación.
—Ángel, mírame.
Con el corazón en la garganta, pensando que su prometida había cambiado de parecer y que no quería casarse con él