Ha pasado un año desde que Evan fue a Canadá. Mantuvieron el contacto tanto por llamada como por videollamada, todos los días, así que no se perdió el interés el uno con el otro.
Pero un día, todo cambió. Abbey sintió que el corazón se le rompía al leer el mensaje que le envió su prometido.
—Lo siento, Abbey. Estoy muy ocupado con el trabajo. No sé cuándo podré volver a hablar contigo.
Ese fue el último rastro de Evan que Abbey recibió. Por más que intentó comunicarse con él, no obtuvo respuest