Evan besó la frente de Abbey, continúo dejando besos en su cachete y cuello.
Abbey se retorció bajo las caricias de su novio.
—Evan…—gimió cuando sintió los dientes de él le pellizcaron la unión de sus senos, debajo del sostén.
Pensó que seguiría, sin embargo, levantó la cabeza. Abbey arrugó el ceño, confundida.
—¿Qué pasa? ¿Por qué no sigues?
Evan entrecerró los ojos, viendo un costado de la cabeza de ella.
—Espera un momento.
Fue a paso pesado hacia la puerta bajo la mirada atónita de su nov