—¡Silencio, por favor!
Abbey dio un golpe en el escritorio donde se sentaba, mientras sus dos mejores amigas la miraban con una sonrisa.
—Como ustedes no quisieron aceptar mi propuesta, he traído a alguien especial para el festival escolar de este año...
Enseguida se oyeron los susurros de desaprobación.
—¿No te das por vencida, plebeya?
—¿De dónde saca tanto tiempo libre una persona de tu clase?
—Estás perdiendo el tiempo. No importa a quién hayas traído, ya es demasiado tarde ¿No lo ves?
Abbe