—¿Segura que no quieres que entre contigo?
Niego con la cabeza cuando me lo pregunta. Evan quiere darme apoyo moral y emocional para entrar a mi propia casa. Aunque me haga adorarlo aún más y apreciarlo por querer apoyarme, me da escalofríos de tan solo pensar en Evan y en mi padre en una misma habitación.
—Tú debes ir a una reunión muy importante.— Eso es verdad, lo oí discutiendo está mañana por teléfono tratando de atrasar esa reunión pero sin éxito. —Y mi padre te mataría si te ve conmigo.