NARRADO POR EZRA VARDAN
El silencio de Vanessa siguió pesando entre nosotros durante los días siguientes, una inquietud latente que ninguno de los dos lograba disolver del todo, aunque la vida corporativa no nos dio demasiado espacio para detenernos en ella.
La liquidación definitiva de los activos de la familia Olmos avanzaba con una velocidad que ni siquiera mi propio equipo legal había anticipado, acelerada por la sumatoria de escándalos que habían terminado por hundir cualquier posibilidad