NARRADO POR EZRA VARDAN
Después de dejar a Bianca al tanto de todo lo que había descubierto sobre mis tíos, sentí que ambos necesitábamos, aunque fuera por una noche, alejarnos por completo del peso acumulado de tantas revelaciones familiares.
La encontré todavía en su despacho, revisando distraídamente unos bocetos que claramente no lograban capturar toda su atención, con la misma tensión instalada en los hombros que yo mismo cargaba desde la conversación con mi padre.
—Preparate —le dije, ap