NARRADO POR BIANCA SERNA
Marisol me devolvió la llamada apenas veinte minutos después de que llegué al penthouse, con una voz agitada que delataba que había estado en una reunión de logística sin señal, completamente ajena a la tormenta que Vanessa acababa de desatar.
—Perdón, tenía el teléfono en modo avión, estaba coordinando el envío con la navi —dijo, apenas atendió— ¿Qué pasó? Tu mensaje sonaba urgente.
Le conté todo, cada detalle del encuentro con Vanessa, sintiendo cómo la voz se me tens