NARRADO POR BIANCA SERNA
Escuché la puerta del penthouse abrirse mucho antes de lo que esperaba, y supe, por el sonido de los pasos de Ezra, que la conversación con Victoria había terminado mucho más rápido de lo que ambos habíamos anticipado esa mañana. Lo encontré de pie en el vestíbulo, todavía con el abrigo puesto, con una expresión que reconocí de inmediato como el rastro de una furia contenida mezclada con algo mucho más profundo, más difícil de nombrar.
—¿Ezra? —pregunté, acercándome des