Mundo ficciónIniciar sesiónSemanas después.
Iván recargado en el sillón, frente al escritorio de su oficina, miraba con melancolía la foto que tenía de su esposa en un portarretrato, en esa imagen ella sonreía ampliamente abrazada a él, en aquel paseo que hicieron al Panecillo.
La puerta de la oficina se abrió, y entonces la mirada de Iván, se clavó en los serenos ojos de Gustavo.
—¿Tienes noticias? —cuestionó, mientras su corazón palpitaba desenfrenado.
Un momento muy emotivo para Iván. ¿Qué les pareció la exposición y los cuadros que pintó Alain? No dejen de comentar.







