Mundo ficciónIniciar sesiónMeses después.
Sonia, terminaba de arreglar el cuello de la camisa de Diego, le ayudaba a colocarse la corbata de lazo que luciría esa noche para su boda con su amada novia.
—Me da tanto gusto que por fin unas tu vida a Paloma, desde que la vi supe que era la mujer indicada para ser tu esposa —pronunció con mucha alegría, brindando un beso en la mejilla de su hijo.
—Gracias mamá







