Olivia Bennett
Robert: ¡Liv, cariño, despierta! Es hora de tomar tu medicina.
Abro los ojos, todavía somnolienta, y veo a mi tío con un vaso de agua y unas pastillas en una bandeja.
Olivia: Pero no tengo ninguna medicina para tomar esta mañana.
Se ríe y señala el reloj de la pared.
Robert: Ya son las once, cariño.
Me sobresalto y me incorporo, lo que me hace doler mucho la costilla, y se me escapa un gemido de dolor.
Robert: Ten cuidado, Liv, sabes que no puedes hacer movimientos bruscos.
Olivi