Alex: Sí, lo sé, gracias por el consejo.
Salgo de la oficina y voy directo a casa. No encuentro a mi Butterflay en su oficina, donde suele trabajar, ni en ningún sitio de abajo. A esta hora, nuestros hijos están en el colegio, así que sé que no está en su habitación. Decido ir directo a nuestra habitación, y lo que veo al entrar me rompe el corazón. Está sentada mirando una foto de nuestra boda y llorando.
Alex: ¿Butterflay? ¿Por qué lloras?
Se seca las lágrimas rápidamente e intenta disimularl