Sofía estaba sentada en la pequeña y mugrienta sala de la casa de su padre, dando pequeños sorbos a una taza de café frío. Su mente estaba en otro lugar, analizando los próximos pasos, las posibles salidas. Sabía que no podía quedarme quieto por mucho tiempo. Estaba siendo cazada. Pero había algo en esa casa, en esa reconexión con su padre, que la mantenía allí. Aún no había terminado.
Claudio, su padre, estaba de pie frente a ella, observándola con una mezcla de preocupación y tristeza. Todo l