Vincet no se había equivocado cuando le había dicho que llovería. Afuera apenas había movimiento dado el diluvio que estaba cayendo y Alicia solo le quedaba esperar en el lobby de la universidad a ser recogida por el Ceo. Ya lo había llamado por lo que seguramente no demoraría mucho.
Su mano apretó el celular en ella hasta que sus nudillos se volvieron blancos. Esperaba que para la noche ya hubiera escampado, porque si no le costaría dormir y mucho. ¿Podría pedirle a Vincet dormir con él? Al Ce