A Vincet no le gustaban las mascotas. La razón… estas eran casi como una carga, había que cuidarlas, alimentarlas, vigilarlas, llevarlas de aquí para allá si se enfermaban, en resumen, era una responsabilidad que a él no le gustaba. Por eso mismo no tenía una pareja fija y seria. Era tener que estar pendiente a una persona y sentir preocupación… como ahora.
Detestaba ese sentimiento. Hacía que su pecho se apretara y la inquietud bailara por todo su cuerpo.
Ni siquiera se ponía así cuando tenía