Vincet miraba el techo de la sala donde estaba mientras su pareja dormía a su lado completamente rendida con su cabeza sobre su hombro sano. Él le acariciaba el cabello suavemente con la punta de sus dedos.
Había tenido que fingir que se había quedado dormido para que Alicia lo hiciera también. No quería dormir primero si él no descansaba lo suficiente, pero Vincet ya no tenía sueño. Había dormido por bastante tiempo y tenía muchas cosas en la cabeza.
Aun cuando había dejado la situación en las