Por esas razones, a Vincet le gustaba tener dinero, porque si había una situación como ahora, él podría resolver rápidamente dando margen para solucionar otros asuntos. Por eso había podido alquilar una suite de sala central que unía dos habitaciones en un hotel a media hora de su casa, y donde pagando un poco de más sus nombres no habían quedado registrados, también había ayudado tener sus contactos allí. Pero en ese momento no debían ser rastreados. Alguien estaba moviendo los hilos por detrá