Vincet terminó la llamada y sentía que necesitaba urgente una ducha fría. Su cabeza estaba demasiado caliente para ese momento. Solo de recordar todo lo que le había contado Lukas le hacía hervir la sangre. El maldito de Cristian, ese con el que se había tocado varias veces, no solo estaba detrás de Alicia, sino que era el ex obsesivo de Juliana.
Que pequeño era el mundo cuando las dos mujeres que él le había puesto el ojo estaban relacionadas con ellos… o acaso tenía algo que ver. Vincet se qu