Juliana cerró el expediente delante de ella antes de despedir a su último paciente del día y soltó un suspiro agotado. Había sido un día intenso además de que se había levantado aún más temprano de lo normal dado que debía ayudar a Alicia con su arreglo. Al menos ella ya se había graduado, le había enviado una foto tomada por el celular de Vincet mientras ella recibía los diplomas.
En resumen, llegaría a su casa, un baño rápido y directo a la cama. Miró su reloj y ya era bien entrada la tarde.