En el preciso momento en que sus dedos agarraron el miembro erecto y palpitante de su esclavo, Kate volvió a morderlo enterrando profundamente sus colmillos. Nicolae soltó un audible siseó entre los dientes apretados y casi se levanta de la cama, pero el brazo de Kate alrededor de sus hombros lo mantuvo en su lugar. Su fuerza era realmente considerable cuando quería.
El cuerpo entero de Nicolae se sentía a punto de correrse. Los colmillos en su cuello, aquella mano moviéndose de arriba abajo co