No pensó que realmente tuviera tanta hambre, pero cuando se dio cuenta, Nicolae ya había terminado de comerse la ración doble que le habían traído. Su vientre ahora estaba lleno y se sentía con más energía.
-Ustedes los humanos, por muy esclavos que sean siempre salen blandengues- Hellene estiró la mano con su taza, que rápidamente fue llenada por Domic sentado a su lado en la mesa- Bueno, ahora que estás en tus cinco sentidos, toquemos ciertos puntos.
Nicolae supo a qué se refería al momento.