Kate tiró sobre su hombro un pomo, y después otro y otro que eran atrapados por la cola de su perro parado en dos patas junto al lavamanos del baño, mirando a su vez las etiquetas de estos mismos que le mostraba la vampira.
—Esto no hace burbujas, esto es detergente de ¿nuez moscada?, este es mi champú, este es el de Nicolae, esto son bolitas de olor —decía Kate mirando uno tras otro haciendo tremendo reguero dentro del baño—. ¡OYEEEEE NICOLAAAAEEEEE, LLAMA A DOMIC Y PREGÚNTALE DÓNDE DEMONIOS D