-Jiji, viste, no fue mala idea venir después de todo- Kate bailaba moviendo su trasero de un lado a otro, restregándolo contra la ingle de su esclavo detrás de ella que para su sorpresa se dejaba llevar por la música.
-No fui yo la que apenas entrando por la puerta casi se quería ir- dijo este apretando ligeramente las caderas de ella donde sus dedos jugaban con los lacitos de las tiras del pantalón.
-Lástima que no había la espuma, hubiera sido divertido de verdad, y eso que me puse mi mejor r