El humano soltó un suspiro dejando caer su peso en la cama, aun sin ser soltado. Realmente necesitaba dormir. Reunir todo el trabajo y hacerlo en tiempo record le había sacado todas las energías y todavía tenía que lidiar con la vampira pegado a él.
Vio a Speicer olisqueando su maleta con mucha atención y recordó.
-Oye Kate, suéltame- intentó soltarse, pero la vampira gruñó y mostró sus colmillos. No quería que su pedazo de carne calentita y fresca desapareciera de delante de ella- Déjame al me