El ascensor descendía lentamente entre un leve zumbido mecánico, como un susurro constante que marcaba el paso de los segundos. Las luces cálidas del techo reflejaban sus destellos en las paredes de acero bruñido, duplicando las siluetas de Nelly y Alan en un juego de espejos silenciosos. El interior olía a metal limpio y a perfume floral, el de Nelly, que flotaba en el aire como un recuerdo dulce.
Ella abrazaba su cuerpo con ternura, acariciando su vientre aún invisible con una sonrisa conteni