Lorenzo le volvió a recomendar a Facundo que si ve a Bernardo, se aleje de él.
Luego se dirigió a la oficina de Orlando, que había vuelto a la empresa.
-Es inaudito el comportamiento de mi hija.
Lorenzo sonrió, y le contó cómo Ludmila apuró a Facundo y las palabras del muchacho.
-De verdad me gustaría como yerno, pero mi hija no se lo merece.
-Son muy jóvenes los dos, las relaciones así, casi no prosperan.
-En eso tenés razón.
Sin embargo, Lorenzo sabía que si Paolo seguiría vivo, la relación d