Leonardo pasó a buscar a Karina por su departamento,
Karina bajó en cuanto el CEO le avisó que estaba en la puerta del edificio.
Leonardo decidió ir manejando, para no tener testigos al besarla o al entrar a un hotel, porque él descartó que eso iba a suceder.
Un auto con dos custodios lo seguían a una distancia prudencial.
En cuanto vio que se abría la puerta del edificio, bajó del auto y se acercó, muy caballero, para saludarla.
No pudo evitar saludarla con un apasionado beso.
Karina pretendió