Edith y Julián quedaron en almorzar juntos al día siguiente, él tomó muy en serio las palabras de Edith, ella le parecía una mujer inteligente, culta, fina y bella, sumamente bella, y tenía un dominio total de varios idiomas.
La fiesta llegó a su fin, Amanda era la única de todas sus amigas de la alta sociedad, que sabía a qué se dedicaba Edith.
No la juzgaba, al contrario, guardó su secreto y sentó a Julián en la misma mesa, y hasta le pidió que cantara, para que el embajador la escuche, aunqu