Edith estaba muy lastimada.
Esa mujer le dijo claramente que sabía que era una stripper, eso, aparte de incomodarla y hasta cierto modo, humillarla, le preocupaba, porque no quería que su nombre se ensucie, no por ella, sino por su hijo, que no se merecía pasar por tal bochorno y también por Paolo, que todos sabían o creían que él la había adorado.
Sin embargo, Edith tragó su dolor y bailó con su hijo, aunque su sonrisa se notaba dolorosa.
Facundo pensó que era por recordar a su padre y se habí