-Estás distraido.
La voz de su novia lo sacó de sus pensamientos.
-Estoy con mucho trabajo.
Esa era su excusa, la que siempre ponía, Majo no tenía manera de comprobarlo.
Luego de charlar brevemente, quedaron en cenar juntos.
Lo mejor que podía hacer era distraerse.
Estaba cenando con su novia, pensando en que si se quería distraer, ella no era la opción, con Majo se aburría y eso ya no tenía que ver con Edith.
Cualquier otra mujer lo entretenía más.
Veía su vida al lado de ella y se descomponía.