16| Buscando despuestas.
Esther contuvo el aluvión de llanto de su hermanastra mientras trataba de cerrar la puerta, pero le era complicado, la herida le dolió en el costado y la palma de la mano estaba palpitando, pero sostuvo a la muchacha.
— ¿Qué pasó? — le preguntó Esther, pero la muchacha lloraba y lloraba sin control, hasta que Esther la tomó por los hombros y la sacudió con fuerza.
— Mamá me echó de la casa — repitió y Esther la sentó en el mueble más cercano. Gabriel apareció y Esther le pidió al mayordomo un v