Nicolás Valverde observaba en la pantalla de su computadora cómo el mundo financiero se desmoronaba ante sus ojos. Titulares sobre la corrupción de las empresas que habían estado vinculadas al grupo Alarcón y las Sombras aparecían sin cesar. La información que habían extraído de la USB era un arma poderosa, una bomba que había destruido la credibilidad de aquellos que alguna vez gobernaron con impunidad. Pero entre todo ese caos, Nicolás veía algo más: una oportunidad.
Apagó la pantalla, pero l