Amir Rossi emergió de las sombras, Nunca mejor dicho, con una sutileza que solo el tiempo podía afinar; un producto nato de la astucia y el engaño, que solo sus más allegados lograron distinguir incluso cuando solo era un niño, y que al ir creciendo se supo ganar su lugar en el mundo, tanto así que su reputación le precedía, una figura envuelta en mitos y secretos, conocida en sus círculos como "el diablo".
Pero, en este mundo donde la traición y la lealtad bailaban al mismo compás, la imagen d