El restaurante resplandecía con una selección de luces tenues que creaban un ambiente acogedor, mientras Amir y Olivia cruzaban sus puertas, de la mano. Olivia se deslumbraba en su vestido rojo ajustado, que abrazaba sus curvas con gracia, reflejando su confianza a pesar de su embarazo y sobrepeso. Su rostro iluminado por una sonrisa que radiaba esplendor, atrayendo las miradas curiosas de los comensales. Amir, en cambio, portaba un elegante traje negro que resaltaba su porte decidido y triunfa