Capítulo 38
Vlad permaneció inmóvil durante unos segundos, absorbiendo las palabras de su hermana. Luego se pasó la mano por el rostro y caminó hasta la ventana.
Sacrificio. Trono. Drácula. No.
Cerró las persianas. Minutos después, salió de la sala y encontró a Elena organizando unos documentos sobre la mesa.
—Nos iremos más temprano hoy —dijo simplemente.
Ella levantó la mirada.
—¿Ocurrió algo?
Él suavizó la expresión.
—Solo quiero pasar más tiempo contigo.
Ella asintió, apagó la computadora,