Capítulo 33
Elena salió del edificio donde vivía poco después de las ocho. El tráfico estaba pesado, como siempre a esa hora. Bocinas, motos pasando entre los autos, vendedores ambulantes cruzando en los semáforos.
En el segundo semáforo miró por el retrovisor. Vio un sedán oscuro dos autos atrás. En realidad, no era nada extraño. Bajó la mirada y respiró. El semáforo cambió, ella se pasó de carril y el sedán también cambió.
«Coincidencia. Probablemente».
En el siguiente semáforo, un hombre en