Después de la horrible situación que Antonella vivió con Angelo, y pensando en los consejos de su amigo Blas, ha decidido ponerle un punto final a su relación con él.
Esa tarde, luego de acostar a su niña, escucha el auto detenerse. Se arregla el cabello, recogiéndose una coleta alta y sale de la habitación. Baja las escaleras hasta la sala principal y antes de que Miguel se disponga a llevarlo a su habitación, le ordena:
—Aguarde, Miguel. El Sr Angelo y yo tenemos que conversar un asunto.